¡RENUNCIA YA, AREF!

0
374

El Instituto de Movilidad y Desarrollo Urbano Territorial (Imdut) no presenta solución alguna ni el mínimo interés de querer mejorar la situación del transporte público

MERIDA (Julio 19, 2020).– La pesadilla se hizo realidad. El último camión salió a las 9:15 de la noche, llegué a mi paradero cinco minutos después para que, según mis cálculos, estuviera en mi casa a más tardar a las 10:20 p.m. Take pleasure in by means of slot. Pero no… me encontraba en una calle oscura mientras pensaba como trasladarme del Centro al Fraccionamiento Tixcacal-Opichén (en el poniente).

La frustración me consumía. Sudaba frío, mis labios estaban resecos, la respiración agitada. Lo normal después de echarme un maratón para alcanzar, al que mi jefe llamó, “el último camión”. En eso, una muchacha se me preguntó sí habría otra unidad, a lo que le respondí que no. La interrogante se repitió varias veces, entre diferentes usuarios. Hubo algunos que se la recordaron al gobernador Mauricio Vila Dosal.

La desesperación se apoderó entre la decena de transeúntes que pedían el servicio a los taxistas y éstos se negaban a brindarlo porque no podían trasladar a más de dos pasajeros o se dirigían a sus casas para cumplir con el “toque de queda”.

Las plataformas colapsaron. No me quedó de otra que dirigirme a mi destino con la esperanza de que llegar sano y salvo a mi casa. En el camino, rebobinaba el “ángel de la guarda” para que no sea víctima de los delincuentes, de la Policía Estatal o de cualquier otro peligro que esconde la oscura Mérida.

Cierro los ojos para que esta pesadilla pase lo más pronto posible y al abrirlos me despierto para darme cuenta que fue un mal sueño, luego de conocer que por el incremento de los casos positivos de Covid-19 las autoridades estatales restringieron la movilidad de las 10:30 p.m. a 5 a.m., lo que algunos llamaeron coloquialmente “toque de queda” y quien no lo cumpla puede recibir sanciones como 36 horas de cárcel.

Antes de las restricciones a la movilidad, algunos chóferes se tocaban el corazón y la gente llegaba a sus casas con cierta tranquilidad.

El operativo permanente es para vigilar que apliquen las medidas y protocolos sanitarios implementados para evitar contagios por Coronavirus [CRÉDITO: Dirección General de Comunicación Social]

Abrí el Facebook y en los tantos portales que hay al servicio del gobierno estatal me enteró de las medidas que aplicó el Instituto de Movilidad y Desarrollo Urbano Territorial (Imdut) no presentan solución alguna ni el mínimo interés de querer mejorar la situación.

El director del Imdut, Aref Karam Espósitos, se ha dedicado a repetir un discurso que ha sido el mismo desde que se registró el primer caso de Covid-19 en Yucatán y el cual cito, a continuación:

“(…) desde el inicio de la pandemia, los horarios de servicio de transporte urbano de pasajeros en camiones y combis, continúa siendo de 5 de la mañana a 10 de la noche, por lo que no se ha registrado ningún cambio a este respecto, y las rutas de transporte público deberán otorgar sus últimos recorridos antes de esa hora para movilizar a todas las personas que viajan desde sus centros de trabajo hasta su destino final”.

¿Nos quieren ver la cara? La dependencia reconoció que no hay un plan de acción ni de emergencia. Creen que con poner supervisores en los paraderos van evitar las aglomeraciones, cuando no han entendido que mucha gente de pie usa el transporte público porque no tiene el lujo o los recursos para comprar su propio vehículo automotor.

Con la reapertura económica, los contagios de Covid-19 se han incrementado, en parte, porque el transporte público y los paraderos se han convertido en focos de infección porque no hay sana distancia y las unidades son de pésima calidad. Esto en plena pandemia, es un atentado contra la gente.

El gobierno de Mauricio Vila Dosal no hace nada. Sólo busca culpables: los usuarios (que ya sufrían un calvario antes de la pandemia), los chóferes, los concesionarios, los pequeños negocios y los medios de información que han denunciado la inoperancia de Aref Karam y una dependencia que se anunció como la solución a los todos los problemas relacionados con la movilidad.

Imdut acusó a un periódico de desinformar, cuando la imagen que usaron para defenderse correspondió a otro día y hora [CRÉDITO: https://twitter.com/AdrianGorocica]

Del ineficaz de Aref Karam se puede escribir mucho. Por ejemplo, que sólo acudió a los eventos del gobernador para posar en las cámaras. Pero cuando la prensa se acercaba para cuestionarlo de los avances en la mejora de la movilidad, respondía: “No es el momento de hablar sobre ese tema…” o hacía gestos infantiles que deformaban su horrenda cara.

Mientras regreso las vísceras a mi ser, tomé aire para decir que, si el gobernador/gerente nos hizo creer que su gestión opera como una empresa, ya es hora que ponga de patitas en la calle a Aref Karam por ineficiente.

En toda empresa particular, los jefes te exigen soluciones no explicaciones. El problema crece, al cliente (los ciudadanos) no se le soluciona el problema ni dan señales de querer hacerlo. Por eso, Aref Miguel Karam Espósitos debe renunciar. ¡Renuncia ya, Aref!

*CARTA DE UN USUARIO QUE TODOS LOS DÍAS VIVE LOS ESTRAGOS DE UN TRANSPORTE PÚBLICO

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here