¿Por qué oímos, pero no entendemos?

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“Oigo pero no entiendo”, esta es una de las frases que más repite la gente.

Con ella podemos resumir cual es la principal queja y problema que sufren las personas que padecen problemas auditivos. Normalmente las personas que van teniendo problemas de audición no tienen una pérdida igual en todas las frecuencias, siendo la pérdida más común,  la pérdida asociada a la edad, llamada presbiacúsia. 

Esta pérdida auditiva es la  que hace que se vayan  perdiendo las frecuencias altas que son importantísimas y fundamentales para el entendimiento del habla.  Y es entonces cuando empiezan los problemas para entender las palabras y por consiguiente las frases. Es por eso que ellos dicen, oigo pero no entiendo.

Muchas personas necesitan descifrar el contenido de la frase, ya que escuchan el tono pero no son capaces de entender lo que el interlocutor ha pronunciado

En una frase, las personas con pérdida de audición, pueden oír bien algunos fonemas y sílabas, pero no las suficientes como para entender la palabra o conversación si el contexto no es claro. Esto hace que muchas veces tengan que estar imaginando y suponiendo lo que les han dicho, y obviamente, esto en una conversación se vuelve algo muy incómodo como para poder seguirla de manera fluida y natural. Pues la persona que tiene pérdida auditiva tiene que estar haciendo un gran esfuerzo en intentar  descifrar lo que les están diciendo pues ella dice, oigo pero no entiendo bien lo que me están diciendo. Por otra parte al interlocutor se le hace muy complicado que la conversación esté llena de  obstáculos como son estar repitiendo y aclarando parte de la conversación.

Como hemos dicho antes, las personas que presentan pérdida de audición no van perdiendo por igual todas las frecuencias, es decir,  pueden tener las bajas frecuencias en unos umbrales buenos, que son las responsables de oír sonidos graves y les permita oír ruidos como motores, golpes, puertas, lavavajillas… En cambio tienen problemas al estar tocadas las altas frecuencias, lo que se traduce en tener problemas en la discriminación de las palabras. Y de ahí la frase oigo pero no entiendo.

Este problema se acusa mucho más cuando la persona está reunida hablando con varias personas a la vez, en reuniones familiares, de trabajo, con amigos y cuando hay ruido de fondo.

No oír bien puede generar estrés y angustia

Estas situaciones son de gran estrés para las personas que sufren de problemas auditivos  llevándolas a un estado de tensión, agotamiento y fatiga metal. Tienen que estar haciendo un verdadero esfuerzo para poner toda su atención en intentar entender todo lo que les están hablando y aún así no es suficiente llevándole a la persona a causar gran frustración pues ellas dicen oigo pero no entiendo bien.

Con el tiempo todo esto se le hace cada vez más difícil y agotador, con lo que optan por desconectar  poco a poco y dejan de  interactuar con los de su alrededor. Todas estas situaciones irán generando también un desgaste entre las personas de su entorno más próximo que irán conduciendo a un deterioro progresivo en su comunicación con los demás, llevándole a un aislamiento social con los riesgos de padecer depresión, ansiedad y una aceleración del deterioro cognitivo generalizado ( pérdida de memoria , atención, concentración, etc.)

Los problemas de audición hoy tienen una fácil solución y cuando la persona los soluciona aumenta considerablemente su calidad de vida.

En el Centro Auditivo Mérida sabemos lo importante que es para nuestros pacientes el poder comunicarse de manera efectiva con los demás, por ello nos especializamos en mejorar la calidad de vida de las personas con problemas auditivos a través de una atención personalizada y con la última tecnología en aparatos auditivos especializados, de marcas tan prestigiadas como Siemens, Widex, Oticon, Phonak o Starkey.

Si requieres mayor información acerca de cómo podemos ayudarte, contáctanos en cualquiera de nuestras tres direcciones para agendar una cita y brindarte la solución adecuada que necesitas:

* García Ginerés: C.19 entre 14 y 16 #195-2 C. P. 97070, Mérida, Yucatán. Tel: (999) 290 8002.

* Altabrisa: Torre MAGNIA C.15 entre 18 y 22 #503 Planta Baja Local 2 C. P. 97130. Tel: (999) 406 0554.

* Tepatitlán: Av. Marcelino Champagnat 252, Tepatitlán Jalisco. Tels: 01800-8384802 y (01378) 7814004.

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